viernes, 15 de febrero de 2013

PESE A VIENTO Y MAREA SE CASARON NOMAS

VICTOR CINGOLANI y PAOLA CASAS

Este casamiento iba a realizarse el 21 de diciembre pasado, pero entonces fue suspendido a último momento por una acción judicial de Marcelina Orellana y Paola Casas, madre y hermana de Edith, respectivamente. 
Víctor Cingolani, de 27 años, quien cumple una condena de 13 por el homicidio de la modelo Johana Casas, contrajo matrimonio ayer, Día de los Enamorados, con Edith, de 20, gemela de la víctima. 
La boda, a la que el novio pudo asistir por un permiso especial del Servicio Penitenciario y rodeado de medidas de seguridad, se celebró en el Registro Civil de Pico Truncado, localidad petrolera a 600 kilómetros al norte de Río Gallegos, capital de Santa Cruz.
Decenas de personas se hicieron presentes, convocadas por un número inusualmente alto de casamientos debido a la efemérides, pero también por efecto de la curiosidad generada por este caso singular, que también atrajo un buen número de periodistas.
La primera en llegar, pasadas las 13, fue la novia, que se solapó en su tapado negro, para tratar de eludir las numerosas cámaras apostadas en el lugar, y entró apresuradamente. 
Edith, quien por este casamiento rompió con su familia paterna, llegó en un automóvil acompañada por Claudia Cingolani, hermana del novio y testigo del casamiento junto con su esposo Martín. 
Minutos después llegó el novio, esposado y custodiado, con campera negra, en una camioneta del Servicio Penitenciario de Santa Cruz. Fue un momento de tensión porque alguien arrojó alguna piedra, que no lastimó a nadie pero rompió un vidrio de la fachada de la oficina pública, donde se había desplegado un cordón policial con escudos y un par de perros.
Un incidente similar ocurrió más tarde, a la salida del preso, ya casado. Esta vez también volaron algunos huevos y alguien gritó «¡asesino!». La Policía demoró a un joven en relación con este episodio. 
Pero la boda en sí transcurrió normalmente, según informó luego Luis Antinao, el juez de paz que la presidió. «Se extendió un poco más porque hablaron ellos, emocionados», dijo el funcionario.
Este casamiento iba a realizarse el 21 de diciembre pasado, pero entonces fue suspendido a último momento por una acción judicial de Marcelina Orellana y Paola Casas, madre y hermana de Edith, respectivamente. 
La familia Casas nunca aceptó la decisión de Edith y varios de sus componentes han expresado públicamente su temor por lo que pueda pasarle al lado de quien fue condenado como homicida de su hermana, a quien suelen describir como «un psicópata». La modelo Johana Casas había sido novia de Cingolani en el pasado pero en julio de 2010, cuando tenía 20 años, fue hallada muerta de dos balazos en la cabeza. Por entonces, su pareja era Marcos Díaz, también sospechoso del crimen, quien tras varios meses prófugo con pedido de captura, se entregó a la Justicia y será enjuiciado este año.
En el juicio a Cingolani, Edith declaró como testigo y lo acusó de haber abusado sexualmente de ella. Reveló incluso que la había llevado al paraje donde luego apareció el cuerpo de su gemela. 
Sin embargo, tras unas pericias psiquiátricas, la jueza subrogante de Pico Truncado, Gabriela Zapata, no encontró motivos suficientes para impedir el matrimonio y firmó la autorización. Cingolani «no mató a mi hermana», afirma ahora Edith. El hombre fue categórico en afirmar su inocencia y declaró: «Amo a Edith». 
También anunció que espera tener un hijo con ella. Cingolani informó al diario La Prensa de Santa Cruz que invitó a su casamiento a Rodolfo Palacios, autor de los libros «Nora, la vida sobre patines» (1997); «El Ángel Negro» (2010), vida del múltiple homicida Carlos Robledo Puch, y «Pasiones que matan» (13 crímenes argentinos). 

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